¿Hablas con tu bebé?

Ya les he contado que cuando estaba embarazada leí con voracidad cuanto artículo relacionado a la maternidad caía en mis manos. Pero uno de las cosas que más llamó mi atención, siempre había escuchado que hablar a los bebes dentro de la barriga era bueno, pero nunca había pensado en como se les trataba cuando nacían. A través de la lectura descubrí que era importante seguir hablándoles cuando nacieran. Pero no con voz de bebé o con entonación melosa, sino más bien como si fueran adultos. Suena extraño, pero te imaginas estar cómodamente echado en tu cama y que de repente un par de manos gigantes te cojan.mamá

¿Qué harías? Yo creo que gritar de susto, eso mismo es lo que les pasa a los bebes y ¿qué hacen? ¡lloran¡ De ahí nos preguntamos por qué mi hijo llora cada vez que lo cambio. Se han puesto a pensar que la mayoría de personas tratan a los recién nacidos como si fueran pequeños juguetitos, a los que se puede cargar y abrazar como sino sintieran nada o tuvieran la obligación de complacernos. Cuando realmente estos pequeños individuos ya son personas que merecen respeto.

como cambiar al bebe

Al principio era difícil me costaba esfuerzo, debo confesar que me sentía un poco tonta porque eso de hablar y que no te respondan no es tan divertido, sobre todo cuando son recién nacidos. Pero poco a poco me fui acostumbrando y llego un momento que ni siquiera era consciente que lo estaba haciendo, lo hacía naturalmente. porque lloran los bebes

¿Sabes porque es bueno hablarles? Porque les estas enseñando a comunicarse, los niños a los que se les explica con anticipación lo que vas hacer se sienten más seguros porque van anticipando lo que va pasar. No sabemos cuánto realmente entienden pero los bebes desde que nacen son como pequeñas esponjas que van absorbiendo todo lo que sucede alrededor; parece que solo duermen y comen pero realmente están haciendo mucho más que eso.

pasear con el bebe

Además si lo piensas bien, no es algo difícil de hacer todo lo contrario es hasta entretenido, por ejemplo le vas contando las cosas que van hacer durante el día como ir a pasear al parque. Mientras recorren el parque le puedes enseñar las flores o hablarle  de los sonidos que están escuchando. O cuando llega una persona nueva a la casa se la puedes presentar, incluyéndolo en la conversación. Te vas a ir dando cuando como te presta atención y colabora contigo, conforme va creciendo van a estar tan acostumbrados a conversar que va ser algo natural entre ustedes. Esto se aplica a mamas, papas, abuelos a cualquier persona que tenga cerca a un bebé.

Tadeo tiene ahora 6 años, es un niño súper conversador llama la atención la cantidad y calidad de vocabulario que usa. Cada vez que aprende una nueva palabra trata de aplicarla y aveces resulta muy divertido escucharlo.  Cuando tenía 2 años, con el seño muy fruncido, me preguntó: “¿mamá cual es ese animal que suena como libro? Lo miré extrañada pero me estaba señalando una liebre. Realmente suena como libro ¿no? Es un niño preguntón y curioso que se expresa con propiedad propia de un niño mayor. No voy a seguir porque sino nunca voy a poder cerrar este post enumerando toda las maravillosas cualidades de mi pequeño gigante ;).aprender a conversar con los niños

Pero los más asombroso es; que estas habilidades que les describo en Tadeo, son precisamente de las que mis lecturas hablaban. Y no desesperen, como les digo hablarles es cosa de práctica. Les dejo algunos datos que los pueden ayudar. Pero sobre todo no olviden tratar a sus pequeños como les gustaría ser tratados.

Datos:
  • Usar frases completas y pronunciar correctamente, no usar lo que en inglés se llama baby talk o sea palabras mal pronunciadas.
  • Habla despacio y pronuncia bien.
  • Repite constantemente el tono de voz y algunas palabras que el pueda ir reconociendo como papá o mamá, biberón, leche, etc.
  • Es mejor decirle con anticipación lo que vas hacer, por ejemplo antes de cambiarlo explicarle: “ahora es el momento de cambiarte el pañal porque está sucio, puede darte un poco de frío por eso lo voy hacer rápido”.
  • Míralo a los ojos cuando le hables, por lo menos la mayoría de las veces.
  • Ponlo en una posición en que pueda mirar tu boca mientras hablas.
 El libro de Tracy Hogg, es muy interesante y explica muy bien por qué tratar a los niños con respeto. (Además en Perú es muy fácil de conseguir, para los que están fuera está en Amazon).
niñera experta

¿Cómo te comunicas con un bebe? ¿Crees que es necesario respetarlos como si fueran adultos?

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Testimonio de papá

Como les anticipé por el día del padre tengo como invitado a un papá.  Les presentó el post de mi amigo Juanka que cuando lo conocí me hablaba de a que país del extranjero se iba ir estudiar o conversábamos de que íbamos hacer el finde o como estuvo la juerga. Hace poco nos encontramos en Cusco y la conversación fue y vino entre las travesuras de nuestros  hijos y el colegio que nos gustaría para ellos….

Disculpen la franqueza

Por Juan Carlos Quintana

De pronto mi vida tal y como la conocía desapareció por completo. Miento si les dijese que el día que me enteré que sería padre mi felicidad fue total. Al contrario fue uno de los día más aterradores de mi vida. La cabeza me dio vueltas, pero de campana, y durante los siguientes días no sabía muy bien qué hacer.
Es en ese momento que, de pronto, te pones a ver el mundo de otra manera y miles de cosas atraviesan tu mente. En mi caso qué hacer con ello, cómo enfrentar ese “menudo problema”, a esta idea se le sumó otras más clásicas: cómo se llamará, cómo será, tendré la plata suficiente, y la ropa, los pañales, se enfermará, irá al colegio, se enamorará, seré su héroe, seré un estorbo, entre otras.

Hasta que llegó el día de despejar las dudas. Así, fui con Blanquita a la clínica y en una sala muy bien acondicionada, con unas pantallas gigantes y un sistema de audio alucinante, más parecía una sala de cine con sistema Dolby Digital, escuché por primera vez los latidos de Estela (claro aún no sabía que se llamaría así) y muchas cosas cambiaron en mí para siempre.

Lo primero fue que ese “menudo problema” pasó a ser considerado algo de mí y la emoción se apoderó de mi estómago, no quise vomitar, pero sentí esas molestas cosquillas, mientras que el miedo aún presente menguaba para dar paso a una sensación extraña, una mezcla de alegría y ansiedad por conocer a esa pequeña persona que pronto inundaría mi vida con su presencia las 24 horas del día.

Cuando me enteré, casi al quinto mes de embarazo de Blanquita, que Estela sería Estela y no Octavio la emoción fue total, es más se apoderó de tal manera que el miedo desapareció por completo y lo que más anhelaba era su presencia. No lo pensé hasta entonces, pero tener una hija era algo que realmente ansiaba.

Hasta que un 28 de agosto del 2008, llegó por fin Estela Valentina. La primera vez que la tuve cerca todo cambió y para bien. De un momento a otro el chip con el que nací se trastocó por completo. Aprendí a hacer miles de cosas a las que antes me negaba: cambiar pañales, hacer la leche, pasearla hasta que durmiese, hacerla reír, todo fue un proceso de aprendizaje de ambas partes.

Han pasado ya casi cuatro años desde entonces y se podría decir que el saldo es positivo. No me ha ido mal en esto de ser padre y créanme: me gusta.

Hoy Estela y yo somos muy amigos, conversamos, nos reímos, vemos películas, cocinamos, vamos al parque, leemos, nos gastamos bromas, y sobre todo nos tomamos la vida de forma simple, intentó no ser el padre sabelotodo sino que dejo que ella me dé su propia explicación del mundo, que muchas veces es más interesante que la mía.

Tampoco deseo tener esa imagen del padre autoritario ni renegón ni intolerante que instala una dictadura en casa, sino todo lo contrario. Creo que hemos logrado ceder en muchas cosas y eso me ha traído creo que buenos resultados. Si no desea ir a la cuna guardería no va, si no desea tomar leche pues no la toma, si desea salir vestida como ella quiere, bacán. A veces es mejor que ellos tomen sus propias decisiones, la independencia es básica en estos casos, al menos eso creo.

Trato de aprovechar al máximo estos años porque sé que más adelante las cosas cambiaran, y ese futuro también se muestra aterrador, pero bueno si hasta el momento creo que estoy haciendo las cosas medianamente bien, imagino que podré afrontar el inexorable paso del tiempo de igual manera. Hace poco también me preguntaron si tendría otro hijo, mmm la verdad no deseo.

Se preguntarán ¿por qué?, pues tengo una teoría al respecto. Quizá no muy políticamente correcta, pero teoría al fin y al cabo. Para mí tener otro hijo significaría compartir el amor que tengo por Estela con el hermano (a), dividir mi tiempo de calidad con ella por uno compartido, y cuándo me pregunten: ¿papá a quién quieres más?, tendré que responder: a los dos los quiero por igual, para mí disculpen la franqueza eso me suena a floro barato. Simplemente no lo creo.

Considero que para los padres con más hijos siempre hay uno preferido, quieran o no aceptarlo. Siempre hay uno que saca más características de nosotros, con más fortalezas, con mayor preparación para enfrentar el mundo y quizá sean ellos a los que queramos más. No lo sé, como repito es una teoría que en todo caso aún no deseo demostrar si es válida o no.

Lo único que sé con certeza es que ser padre es lo mejor que me ha pasado, no es floro ah, realmente lo siento así, y que si me dijesen si tuviera la oportunidad de repetir la experiencia pues la respuesta es obvia, sí.

Eso incluye los continuos berridos, deposiciones y noches sin dormir que he tenido que afrontar, pero no importa ya que este domingo, sin duda, recibiré mi corbata de cartulina con escarcha en cuyo interior, con letra temblorosa leeré Feliz Día Papá, lo que hará que todo el esfuerzo desplegado y por desplegar valga la pena.

Y este es un regalo para un papá que:

Cada día se esfuerza por aprender, que le dedica tiempo a su hijo y que a pesar que ha descubierto que ser padre no es un trabajo fácil para él es el mejor. !Feliz día Fefo!

Hablemos de sexo…con nuestros hijos

Seguro que ha muchos se les paran los pelos con este tema.  Se harán miles de preguntas ¿Cómo le explico, se les habla de abejas y semillitas, la explicación es biológica, le explico que es la menstruación?… ¡¡¿Qué información le doy?!!

Cuando me llegó el momento me armé de valor y después de haberle hecho el millón de preguntas a mi hermana que es psicóloga especialista en niños, hablé con mi hijo. Cuando terminé el cuento le pregunté si tenía alguna duda, me dijo que no, y cambio el tema a algo que nada que ver. Yo me quedé con la boca abierta, me había preparado para lo peor, pero feliz le seguí el hilo.

Hasta que un día de la nada me  preguntó – Si para que él nazca su papá había puesto su pene dentro de mi vagina – Mi reacción inmediata fue ¡¿Quién te ha dicho eso?! Pero su respuesta y naturalidad me sorprendió aún más: “Tu me has contado”. Ahí caí en cuenta, efectivamente yo le había contado y él había sacado “sus” conclusiones, demasiado exactas para mi gusto, pero suyas. Me di cuenta que si había optado por ser sincera y abierta sobre el tema, tenía que dejar los prejuicios que me inculcaron; tratar el tema con naturalidad y desenvoltura. Para que él me siga preguntando lo que necesite saber.

Cómo no todos tienen la suerte de tener una hermana psicóloga especialista en niños, decidí entrevistarla para compartir con ustedes mi suerte:

 

Milagros Mesones

Psicóloga Educacional –  Psicoterapeuta TREC/ Especialista en Dificultades de Aprendizaje

¿Qué es sexo?

La sexualidad es algo natural para el ser humano. Muchas veces, sin darnos cuenta, comenzamos a “hablar de sexo” pero no le ponemos ese nombre. Por ejemplo cuando nos enteramos de el sexo de nuestro bebé y buscamos colores para decorar su cuarto o cuando escogemos el nombre  que le queremos poner. También cuando les enseñamos a identificar y nombrar cada parte de su cuerpo y como cuidarlo. La sexualidad no solo se refiere al acto sexual, sino que está relacionado con todo aquello que le permite a la persona:

  • Identificarse con su género.
  • Cuidar y proteger su cuerpo.
  • Identificar los roles que le corresponden de acuerdo a la sociedad.
  • Entender su origen, su responsabilidad y transcendencia en esta vida.

Por eso es muy importante trasmitir valores y principios a nuestros hijos cuando les hablemos de sexo.

¿Si siempre estamos hablando de sexo, aunque no nos demos cuenta, como formalizamos la “charla”?

No hay una ciencia exacta para la enseñanza de la sexualidad, ni tampoco se puede definir qué cosa es malo o bueno sino que varía de acuerdo a cada individuo. Procura estar atento porque algunas veces, los niños no preguntan pero no necesariamente significa que no tengan curiosidad, sino que no han encontrado la forma de preguntar. Si notas que es el caso de tu hijo, puedes buscar situaciones a tu alrededor como por ejemplo una mamá embarazada o un bebe recién nacido. Presta atención y encontrarás la oportunidad.


¿Entonces cómo podemos saber cuándo y cuánto necesitan saber, cómo saber donde parar de dar información?

El conocimiento que tienen los padres sobre sus hijos es la mejor guía. Más o menos entre los dos o tres años los niños comienzan a sentir curiosidad por el cuerpo de sus padres. Generalmente cuando quieren saber algo nos preguntan, si nuestra respuesta los satisface continúan haciendo otras cosas rápidamente.  Pero si no les queda claro, nos seguirán preguntando o buscarán otra manera de saberlo. Por eso, es importante responder con la verdad y cuando se presente el interés.

¿Qué recomendaciones nos puedes dar para el momento en que nos toque hablar directamente del tema?

Les recomiendo:

  • Usar un lenguaje sencillo y claro.
  • Responder solo lo que te preguntan o replantear la pregunta para saber qué saben ellos.
  • Profundizar en la información de acuerdo a su edad y respuestas.

Sino saben que responder, no se preocupen, esa también es una respuesta válida. Le puedes decir: que no sabes y ofrecerle que lo vas a averiguar para después conversar. Es importante que cumplas tu ofrecimiento.


¿Se les debe enseñar que sólo deben tener sexo cuando estén casados?

En este caso la respuesta va a depender mucho de los valores y principios que tengas. Del tipo de familia y la situación que están viviendo, así como de los modelos sociales del entorno donde se desenvuelven.


¿A qué edad nuestros hijos necesitan saber acerca de la prevención de enfermedades de trasmisión sexual y anticoncepción?

Depende de cómo se está desarrollando físicamente, si tiene curiosidad o que tipo información está manejando. Generalmente, estas inquietudes aparecen en la pubertad cuando los chicos ya tienen varias ideas al respecto, por esta razón es recomendable que la comunicación con tu hijo se inicia desde pequeño. Si no has tenido oportunidad para hablar del tema busca un libro, película o provoca alguna situación que te permita iniciar la conversación.

Para los que se quedaron con ganas de saber más.  Milagros me ha permitido sortear entre las mamás y papás que se suscriban a este blog (mamabuscadatos.wordpress.com) una consejería gratuita.

Para suscribirse lo único que tienen que hacer es poner su dirección de correo a la derecha de este post, donde dice: “Escribe tu e-mail para recibir nuestros datos”, dale enter y ¡listo! El próximo lunes publicaré los resultados*.

*Las personas que ya estén suscritas también participan. Válido, sólo para Lima.

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Imágenes tomadas del libro (Se los recomiendo, pero sólo lo venden en inglés por Amazon)
How babies are made.
Todos autores / colaboradores:Andrew C Andry; Steven Schepp; Blake Hampton

¿Qué le dices a tu hijo cuando estas triste?

Este fin de semana no ha sido bueno. El viernes me depositaron mi sueldo y después de unas horas me llaman del BBVA Continental para preguntarme si había hecho unos movimientos después de responderles que no me había movido de mi oficina y que tenía mi tarjeta en la mano me informaron que bloquerían mi tarjeta y que me acercara a una plataforma para resolver el problema. Ya eran las 6 así que tenía que esperar hasta el día siguiente, pero no me preocupé demasiado ya que pago un seguro, del mismo banco, que se llama ” Usa tus tarjetas con total seguridad”.
Cuando llegué a mi casa mi novio me hizo recordar que era exactamente lo que le había pasado a su hermano. Mauricio, mi cuñado,  el 2 de setiembre se dio cuenta que le habían vaciado su cuenta y procedió a bloquear su tarjeta de débito. Fue a plataforma hizo el reclamo,  le dijeron que esperara 10 días y le respondieron vía carta que no le podían devolver su dinero porque había bloqueado su tarjeta después del robo, ¿Quién la bloquearía antes del robo? ¡Madraque, el mago! (¿Pueden creerlo?)
Con esta historia en mente me acerqué a la plataforma  del BBVA al día siguiente para vivir, como en una película de ciencia ficción, el mismo capítulo. Con la única diferencia que tengo la “suerte” de contar con un seguro de “protección” que para que sea válido en 10 días útiles tengo que presentar una denuncia. Mi confusión es ¿contra quién presento la denuncia? Si no me han robado la tarjeta, y yo dejé mi plata en el BBVA  ¿Tendrá que ser contra el propio banco?
Con todos estos antecedentes se imaginaran mi cara y tensión. Tadeo me reclamaba que pasara el sábado en la mañana con él, como solemos hacerlo los sábados, le dije que no podía porque tenía que ir al banco. Cuando regresé no estaba de ánimos para jugar y conversando le expliqué  que me sentía triste y estaba preocupada porque unas personas malas habían tomado sin mi permiso mi dinero del banco. Me hizo preguntas de ¿cómo? y ¿por qué? Qué traté de responder pacientemente. Al final le pregunté si quería rezar a Dios pidiéndole que me ayudara a resolver el problema, cerró sus ojitos y rezó en silencio -por qué así le gusta hacerlo a él-  Después nos abrazamos y seguimos con nuestras vidas.
Algunos se preguntaran porque comparto con mi hijo un problema tan grave, les diré que lo hago porque me gusta explicarle como me siento para que no se inquiete sin poder explicarse que me pasa y rezamos porque fue la manera que se me ocurrió para que sintiera que me podía ayudar y que además valoro su ayuda.
¿Qué creen ustedes, es mucho para un niño pequeño? ¿Ustedes como le explican a sus hijos cuando se sienten mal? o ¿Creen que lo mejor es hacer como que no pasa nada y esforzarse por fingir alegría?
Yo creo que en la forma en que uno cría a sus hijos no hay bien, ni mal pero hay puntos de vista que podemos compartir.